Cuando me vaya al mar me iré hacia ti,
sin pensar en nada.
La sal se deshará en mí,
y el sol me calentará como una plena hoguera.
El verano me viene como una espuma marinera.
Estaré bajo el sol en una cómoda tumbona,
escuchando el rumor de las olas
que van y vienen de la orilla,
imaginando historias de sirenas
que nadan libres en el fondo del océano azul.
El tiempo se detiene cuando los días se vuelven largos
y el calor nos invita a descansar
y a disfrutar de la naturaleza.
El verano es libertad,
es dejar atrás las rutinas
y dejar que el cuerpo y la mente se llenen
de la luz y de la energía del mar.
