El pasado 29 de junio de 2026 (como cada año por estas fechas), la Fundació Catalana Síndrome de Down (FCSD) celebró la muestra de artes escénicas llamada «La inclusión sale a escena». Un año más, el Espai Francesca Bonnemaison acogió el evento en el que participaron los usuarios de los talleres de teatro y baile moderno de la FCSD.


También, un año más, Montserrat Vilarrasa y Gerard Ruiz ejercieron de maestros de ceremonias. En la edición de este año, el servicio de Vida Independiente «Me’n vaig a casa» ha sido el gran protagonista con motivo del 25.º aniversario de este servicio pionero en España para la emancipación de las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.
Sátira, reivindicación y revista
Para meconmemorar tan importante efeméride, la muestra de teatro reflejó en sus diversos sketches situaciones inherentes a la vida independiente inclusiva desde una perspectiva satírica: desde la burocracia que conlleva comprar una vivienda hasta el carácter sobreprotector de algunas madres o la intromisión de otras en la vida de sus hijos. En resumen: humor con mensaje social.


El primer número incluido en el espectáculo quiso reivindicar, por medio de la expresión corporal, el derecho a decidir de las personas con discapacidad intelectual.
El broche de oro de «La inclusión sale a escena» 2026 lo puso una representación escénica que emulaba los espectáculos de revista de Broadway. A continuación, se desplegó sobre el escenario una performance al son del mítico Mi gran noche de Raphael y, para terminar la fiesta, todo el mundo se puso en pie bailando al ritmo de Alaska.
Mi papel como comunicador
Mi presencia en la edición de este año ha tenido un cometido muy claro como comunicador. Una colaboradora del programa APM? me pidió entrevistar a los actores participantes en el acto y a las familias asistentes entre el público. Así pues, formulé tres preguntas a algunos de los artistas que salieron a escena y, al finalizar la velada, entrevisté a los espectadores para conocer su impresión sobre la obra.
Además, durante el entreacto se me hizo subir al escenario para, micrófono en mano, transmitir un mensaje de confianza a los padres y madres de las personas usuarias de la FCSD para que les permitan dar el paso adelante hacia una emancipación asistida.
Este año, al cumplirse los veinticinco años del servicio «Me’n vaig a casa», como no podía ser de otra manera, la vida independiente sale a escena.
